Hablando con la farmacéutica ( sorpresas de la lengua)


Soy habitual lectora de La contra de la Vanguardia y hoy la que venía era buenísima. Como esto del lenguaje y la lengua es lo nuestro creo que viene al pelo poner parte de la entrevista que le hizo Victor Amela a Cinta Tomás una farmacéutica de 35 años.

Quién diría que la conversación con la farmacéutica iba a dar tanto de sí… y es que en cualquier situación social y cultural el buen uso de la lengua es primordial , o si no juzguen ustedes mismos…

Yo aquí pondré aquellos fragmentos que me han parecido más graciosos y relevantes, pero podéis seguirla completa en la web de la Vanguardia.

Creo que este documento se podría usar en la clase de ELE con niveles avanzados para ver y profundizar en la importancia del vocabulario en la correcta pronunciación (¡a veces!) de las palabras y también por qué no , para reirnos un rato.

” Una señaora quería unos preservativos, y me preguntó de qué tipos tenía. Cuando le cité lo hipoalergénicos, me dijo: “¡Estos, que mi marido estornuda mucho!”

Lo de los profilácticos da mucho juego.

Y más si entra otra y te pide “profiteroles”

¡No!

¡O unos “filatélicos”! Esto me lo ha contado un colega, y otro me contó que un cliente, dubitativo al escoger talla de preservativo, le mostró su pene al farmacéutico.

Entre ustedes deben de contarse montones de anécdotas…

El trato con el público da mucho juego, claro… ¿Recuerda la alarma por aquel parásito del pescado crudo, el anisakis? Un cliente nos pedía algo contra el “ikis mikis”.

Veo que hay muchas confusiones terminológicas.

Te piden piedra Gómez, por piedra pómez. O un “locutorio”, por un colutorio. O que tienen “cojontivitis” por conjuntivitis. O “delirio” por colirio. O “expectante” por expectorante. O agua “exagerada”, por oxigenada. O aspirinas “fosforescentes” por efervescentes. O pasta “centrífuga” por dentífrica. O te pueden pedir “suero psicológico”.

Ojalá existiese.

Una chica pedía una píldora antibaby tras practicar un coitus interruptus…pero ella lo llamaba “un córpore insepulto”.

Y que digan que perdemos el latín…

Lo que a veces se pierde es el castellano o el catalán. Un colega le preguntó a una clienta que decía tener fiebre, tos y muchos mocos: “¿Esputa?”. Y el marido de la señora quiso pegar al farmacéutico.

***Aquellos que no estéis suscritos a La Vanguardia podéis escribirme a mi e-mail y yo os enviaré el artículo íntegro si os interesa***

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15 comentarios en “Hablando con la farmacéutica ( sorpresas de la lengua)

  1. Ja, ja, buenísimo, Laura :)))Me he reído con ganas.Cuesta creer que sean anécdotas reales, porque son casi mejores que las que contamos de nuestros alumnos en el apartado de humor de Todoele y estos últimos están justficados.!Muchísimas gracias!

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